La izquierda no tiene enmienda. Por Carmen Álvarez


“Quizá no sean conscientes de que hoy había muchísimas personas en Madrid huérfanas de partido al que votar, porque ya no pueden votar a un PSOE podemizado, antiespañol y traidor. Hoy era una gran ocasión para decirles que una izquierda española, civilizada y sensata es posible”

A menos que yo esté mal informada, hoy miles de ciudadanos no se han manifestado a favor de ningún de partido ni de ninguna tendencia política. Hoy en la Plaza de Colón de Madrid, sólo había un grito, un clamor -como le gusta decir a Carmen Calvo Pixi y Dixi- por la unidad de España. Hoy sólo había una bandera y dos colores. En Madrid se ha respirado la preocupación y la angustia de miles de españoles, no sólo por la dignidad de España, sino por su supervivencia ante la política loca de un megalómano, Pedro Sánchez, dispuesto a vender la nación de todos para disfrutar un año más, unos meses, incluso unos días más, de sus delirantes sueños en los que se siente importante y su autoestima rebosa.

Hoy no tocaba hablar de redistribución de la riqueza ni de políticas liberales. Ningún político ha tomado la palabra ni ha pedido el voto. En Colón tan sólo se ha gritado un no al chantaje nacionalista y un sí a la unidad de España.

Me pregunto pues, ¿por qué ningún partido de la izquierda no nacionalista -tal y como ellos se denominan- estaba hoy apoyando oficialmente la manifestación? ¿Acaso porque la convocaban Partido Popular y Ciudadanos? ¿Quizá porque la apoyaba Vox? ¿A lo mejor porque un exceso de rojigualda se les sigue indigestando? Y ya de paso, ¿ha ido algún barón socialista de los que se quejan según el día y el lugar? ¿Cuántos han ido poniendo a España por encima de la disciplina del partido?

Leo a uno de sus líderes en Twitter que España se defiende desde la izquierda. ¿Por qué? España se defiende por encima de la izquierda y la derecha, no desde ningún ángulo concreto. Así que, con mucha tristeza, hoy constato que sólo UPyD, partido de centro izquierda, ha demostrado sentido común, como siempre.

La asignatura pendiente de España es que la izquierda acepte la existencia de la derecha, como hizo en el pasado, y sea capaz de codearse y unirse a ella en momentos decisivos abandonando intereses partidistas. Quizá no sean conscientes de que hoy había muchísimas personas en Madrid huérfanas de partido al que votar, porque ya no pueden votar a un PSOE podemizado, antiespañol y traidor. Hoy era una gran ocasión para decirles que una izquierda española, civilizada y sensata es posible. Pero no, su pureza ideológica se lo impide. Perdón, su profundo sectarismo.