Los veranos ya no son lo que eran. Texto de Carmen Álvarez.

Los veranos ya no son lo de antes. El pueblo ya  no se va en masa a Benidorm a pasar el mes, o tres con el Rodríguez en casa liberado cual ballena Willy disfrutando de la soledad de las noches veraniegas. Ahora también existen las Rodríguez. Las Rodríguez empoderadas que han trabajado todo el año como el/la que más, que están hasta las narices de sus niños –a los que adoran- y que disfrutan de sus días de trabajo solas en Madrid –los madrileños hablamos como si sólo existiera Madrid en el mundo- como el regalo con que la vida les recompensa una vez al año. Lo comprendo perfectamente. Soy de las que piensan que la soledad es bastante relajante. Mi parte asocial. Leer más “Los veranos ya no son lo que eran. Texto de Carmen Álvarez.”

Madrugón y radio. Texto de Carmen Álvarez

Madrugo mucho, cosa que acreditan mis tuits de las seis de la mañana quejándome del frío, del calor y  de que el litro de café que llevo tomado no me hace efecto. Desde que me despierto escucho la radio. Vivo sin televisión felizmente, ni la enciendo, pero si me quitan la radio creo que muero. Me levanto y me acuesto con la radio puesta. De hecho, valoro como una de las ventajas de la soltería poder ponerme la radio a las cuatro de la mañana si me apetece sin que un señor al otro lado de la cama se queje –con toda la razón-. Indudablemente, me estoy haciendo mayor y a este paso moriré sola rodeada de westys. Estoy volviendo a fumar de vez en cuando y estoy encantada. Soy rarísima. Cada día paso un poco más –si cabe- de bobadas y me siento más libre. La libertad es una guerra que se lucha y  gana en el cerebro. O se pierde. Leer más “Madrugón y radio. Texto de Carmen Álvarez”