Untermenschen. Por Antonio Jaumandreu

“…una nueva república que pretende construirse contra la voluntad de la mitad de su población va a requerir dosis masivas de represión para su implantación efectiva. Represión y exilio. Y no parece que esta posibilidad preocupe lo más mínimo al presidente Torra. Total, no existimos”.

 

Con gran esfuerzo he leído una entrevista que el digital separatista Vilaweb ha hecho al Presidente Torra. Es una de esas entrevistas en que entrevistador y entrevistado se masajean mutuamente. Uno coloca balones en la línea de gol para que el otro remate con lucimiento. Las preguntas llevan implícita la respuesta. Nada se cuestiona, nada se inquiere: se da simplemente el pie para que el entrevistado coloque sus mensajes con absoluta comodidad, y este corresponde con paternal delectación. En fin, aquí ( https://www.vilaweb.cat/noticies/quim-torra-veig-lhoritzo-net-veig-que-ens-en-sortim/) la tiene quien desee leerla.

La entrevista contiene todo lo necesario para que cualquier gobierno sensato aplique ipso facto el 155 de manera drástica y sine die: es un compendio de amenazas y un detallado anuncio de un nuevo plan golpista, o mejor, la constatación de que el golpe nunca ha cesado y de que el fugaz y torpe intento de atajarlo no fue lo suficientemente contundente como para que las estructuras golpistas quedasen dañadas. Ello evidencia además que esa estructura golpista era mucho más sólida de lo que se pensaba, que sus ramificaciones llegaban mucho más lejos de lo imaginado y que la deslealtad es el estilo de vida del nacionalismo catalán desde hace muchos, muchos años. Leer más “Untermenschen. Por Antonio Jaumandreu”

Se avecina tormenta. Por Bea Fanjul @bea_fanjul

“Si ya nos esperaba un futuro desolador con los nacionalistas, imagínense lo que puede ser con un gobierno español sometido al yugo nacionalista”.

Se avecina tormenta. Siento  como el cielo oscurece y se tiñe de un gris oscuro, ese color que tanto caracteriza al País Vasco. Una tormenta cargada de cinismo, engaño y desafío.

La hoja de ruta marcada por los nacionalistas nos lleva nuevamente al pasado, volvemos al Plan Ibarretxe y a su afán por quebrar nuestra tierra, que nada nos importa a los vascos. Una reforma del Estatuto, es la última genialidad de las 2 fuerzas mayoritarias en el País Vasco (PNV – EHBILDU).

El nuevo estatuto nos divide en Ciudadanos Vascos vs Nacionales, por supuesto, con distintos derechos y deberes, no pretenderán que los vascos de primera jueguen en la misma liga que los de segunda, y por vasco de primera me refiero a los que se sienten únicamente vascos, sin saber que ser vasco te hace doblemente español. Para que nos entendamos, me recuerda mucho a los tiempos duros, cuando te señalaban por pensar diferente, la diferencia es que antes lo hacían con plomo y ahora lo harán con un “carné de identidad”. Todo ello acompañado de un referéndum, porque no nos olvidemos que su fin justifica los medios, y su última parada es la independencia.

Esta reforma del estatuto también contempla dejar exento cualquier mecanismo constitucional de intervención, por ejemplo, el artículo 155. En resumidas cuentas, el PNV y sus socios filoetarras pretender hacer del País Vasco una tierra sin ley: ciudadanos encasillados en categorías y decidiendo por los demás que nuestro futuro es la independencia.

En su hoja de ruta también está el acercamiento de los presos de ETA, el disfraz a una amnistía encubierta, con pulsera o sin ella. En lo que llevamos de gobierno, dos han sido los presos acercados al País Vasco, nada que objetar cuando se hace bajo los requisitos de la Ley. Pero lo que no puede ni debe darse es el acercamiento masivo de todos los presos, sin exigencias, sin contemplaciones, sin arrepentimiento  y menos aún, sin tener en cuenta a las víctimas. Víctimas que muchas veces han sido injustamente instrumentalizadas, haciendo de su lucha una defensa férrea en el gobierno y un azote en la oposición.

Pero hagamos memoria, 20 de Junio de 1995, cinco meses después del asesinato de Gregorio Ordoñez el Grupo Vasco (PNV) hacía una proposición de Ley a Grupos Parlamentarios del Congreso, donde instaba a que los candidatos a las alcaldías y concejalías fuesen residentes del municipio al que presentaban sus candidaturas, así que no solo recogieron nueces, se aprovecharon del miedo, las lágrimas y la solidaridad de una sociedad asfixiada de dolor. Quizá unos pidan tenerlos cerca, pero otros se hubiesen conformado con tenerlos vivos.

Su empeño en fracturar y enfrentar a la sociedad ya no tiene límites. Pero qué podemos esperar de una tierra en la que se vitorean a asesinos no arrepentidos alzándoles cómo héroes, o de asumir como pelea de bar una agresión cargada de odio, y todo ello con el beneplácito de las instituciones.

Si ya nos esperaba un futuro desolador con los nacionalistas, imagínense lo que puede ser con un gobierno español sometido al yugo nacionalista.

Pero ¿qué podemos esperar de Moncloa que más que el Gobierno de España parece la república independiente de IKEA, montando y desmontando a su antojo lo que con tanto sacrificio hemos construido los españoles? ¿Soberanía Nacional? Fuera ¿Dignidad? Ninguna. ¿Transparencia? Ni está ni se la espera.

Un embajador de España. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

“…(los nacionalistas)no están habituados a que nadie se les enfrente. Y eso explica la leyenda de la revolución de las sonrisas, del buen rollo separatista, radicalmente falso: el separatismo es cordial solo y únicamente mientras no se le opone nada ni nadie”.

El incidente ocurrido en Washington entre el presidente de la Generalidad de Cataluña, Sr. Torra, y el embajador de España, Sr. Morenés, es enormemente ilustrativo. Imagino que todo el mundo está a estas alturas al cabo de la calle, pero por si acaso se impone un resumen previo para situarse.

Resulta que el Smithsonian organiza cada año unas jornadas en las que tiene a algún país o territorio como invitado y protagonista. Este año han sido dos: Cataluña y Armenia. Se trata de unas muestras principalmente culturales, si bien a ningún conocedor de la situación actual catalana se le escapa que un escaparate de estas características iba a ser utilizado por los separatistas para pregonar su conocida cantinela del enfrentamiento entre el ansia catalana por la democracia y la libertad, y la inveterada tendencia española a la opresión y el expolio.

Hay que reconocer en este punto que los separatistas siempre han sabido moverse muy bien en el terreno exterior. Utilizan hábilmente los peones que tienen distribuidos por todo el mundo, que trabajan con eficacia y constancia (y que nadie piense que se trata de espías sofisticados: simplemente son auténticos militantes full time del independentismo que aprovechan sus trabajos, contactos y posiciones para trabajar en pro de la secesión de Cataluña). Y a ello hay que añadir una eficaz, aunque mucho más cuestionable, política de la Generalidad para literalmente comprar o al menos engrasar voluntades en prensa, política, universidades e instituciones diversas alrededor del mundo.

¿Es esto ilegal? En esencia no, salvo que pudiese demostrarse la compra económica de voluntades. Y aún así dependería de la finalidad: es perfectamente legítimo que yo pague a un periodista o a un escritor en un determinado país o medio para que hable bien de mi nación. Lo delicado es cuando le pago para que hable mal de otra. La pregunta, como siempre, es por qué el Estado español, con todos sus medios visibles y no visibles, no utiliza su fuerza para contrarrestar esas acciones.

Pero volviendo al tema. Resulta que los actos del Smithsonian incluyen una cena de gala a la que asiste el embajador de España Sr. Morenés. Toma la palabra el Sr. Torra y, como era de esperar, arremete contra España con acusaciones de tener presos políticos, de perseguir a la gente por defender sus ideas, de utilizar la violencia contra los ciudadanos indefensos, etc. El embajador no le interrumpe, y espera su turno para subir a la tribuna. Y en su discurso rebate meticulosamente cada una de las acusaciones del presidente catalán y explica que el gobierno español se vio obligado a aplicar el 155 ante la evidencia de que el gobierno catalán estaba violando leyes, estatuto y constitución. Y tiene un recuerdo para los catalanes no separatistas. Todo ello entre cálidos elogios a la cultura, la historia y la lengua catalanas. (http://www.lavanguardia.com/politica/20180628/45461576369/discurso-pedro-morenes-washington-quim-torra.html)

El Sr. Torra monta en cólera, sus acompañantes empiezan a vocear y gesticular, y finalmente la delegación de la Generalidad se levanta y se ausenta dejando al embajador con la palabra en la boca. Para completar la narración de los hechos queda una guinda grotesca: después de atender fuera del edificio a sus periodistas de cámara (esos que no hacen preguntas incómodas), el Sr. Torra y los suyos intenten volver a entrar, y la seguridad del edificio les niega el paso por haber provocado un altercado.

Hasta aquí los hechos. Pero me interesa sobre todo una conclusión fácilmente extraíble de ellos. Y es la de que el separatismo ha llegado donde ha llegado única y exclusivamente porque nunca nadie le ha parado los pies. Y hechos como este demuestran su extraordinaria fragilidad, fruto de su no menos extraordinaria soberbia. Simplemente no están habituados a que nadie se les enfrente. Y eso explica la leyenda de la revolución de las sonrisas, del buen rollo separatista, radicalmente falso: el separatismo es cordial solo y únicamente mientras no se le opone nada ni nadie. En cuanto alguien osa contradecirles, y en especial frente a un auditorio no domesticado, toda su zafiedad, ira, soberbia y violencia apenas soterrada estallan. Y contra todos los principios de la diplomacia, y frente a todas las normas de cortesía en un evento en el que son invitados, vociferan y se levantan, pese a que la intervención del embajador fue extraordinariamente ponderada, se esté o no de acuerdo con su contenido. Hasta tal punto llega esa arrogancia supremacista que, rozando la estulticia, les indigna que España se defienda. Parece ser que esperaban que España facilitase su propia destrucción y aun pidiese perdón por las molestias causadas. Se manifiestan furiosos por algo tan absolutamente de cajón como que el jefe del estado defienda la permanencia de su estado.

El embajador Morenés ha rendido un último (presumiblemente será cesado por el cambio de gobierno en Madrid) y gran servicio a España. En primer lugar, arruinando con gallardía la costosa operación propagandística que la semana del Smithsonian suponía para la causa del separatismo. En segundo lugar, mostrando a las claras las manifiestas carencias de los amarillentos tractorianos en lo que a talante, cortesía y saber estar se refiere. Nada que no supiésemos aquí, pero no está de más que lo vean por ahí fuera. En tercer lugar, porque su actitud y la reacción de los perpetuamente tristes nos ha de enseñar a los de aquí que nada hay más vulnerable que un separatista si se le planta cara, y en consecuencia nos ha de animar a ello, en todo foro y toda ocasión. Los políticos frente a los políticos, y los ciudadanos frente a nuestros conciudadanos. Ya está bien de callar ante el cuñado de turno, ante el compañero de trabajo o ante el desconocido que en voz alta suelta la matraca en un lugar público. Con serenidad, firmeza y argumentos. Como el embajador. No son pocos, pero son cobardes y extraordinariamente débiles a nivel argumental. ¿A por ellos? No, pero ni por un minuto más permitamos que vengan a por nosotros.

La fuerza de la convicción. Entrevista a Bea Fanjul (@bea_fanjul) en Ataraxia Magazine.

Bea Fanjul entró en política, como dice ella, a trote entre el colegio y la universidad, donde estudió ADE. Fue Secretaria General de Nuevas Generaciones de Vizcaya, y en 2017 fue elegida Secretaria General de NNGG del País Vasco. Desde luego no es un político al uso. De hecho llama la atención por su sinceridad, por su claridad de ideas y por su contundencia. Cualidades a las que, por desgracia, nos hemos desacostumbrado. Con su voz fina y tranquila, sin alterarse lo más mínimo, Bea habla y se le entiende todo. Después de conversar con ella queda la sensación de que no todo está perdido.

Hoy,  día 17 de marzo, Beatriz Fanjul es candidata del Partido Popular por Vizcaya. A pesar de su juventud, Bea aporta experiencia en el ámbito privado, conocimiento, ideas, ilusión, “sensación de vértigo” y mucho respeto por la actividad política. Me consta que no da este salto para labrarse un futuro propio, sino para trabajar por España, su pasión, y para que el País Vasco recupere las libertades perdidas.

“Seremos libres cuando podamos hablar sin complejos; seremos libres cuando pueda elegir mi educación y mi futuro; seremos libres cuando pueda caminar por las calles con mi bandera; seremos libres cuando nos respeten”.

Lee entrevista completa en Ataraxia Magazine:

https://t.co/bYEOGgAAeC

Cataluña les importa una mierda. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

“Pero lo verdaderamente triste es que un par de millones de catalanes siga comprando entradas, en forma de voto, para este espectáculo bochornoso. No se dan cuenta de que ellos tampoco les importan una mierda: simples peones en un tablero, carne de cañón a la que exprimir y utilizar. Ese es el gran problema y enorme reto para España: hacer que ese grupo de ciudadanos sea consciente de las dimensiones del engaño del que han sido y siguen siendo objeto.”
 

Se llenan la boca hablando de Cataluña, de democracia, de libertad, de persecución, opresión y represión. Manifiestan de forma altisonante su amor a la patria, su lealtad al pueblo. Se proclaman nación milenaria, espejo de civilización y fuente inagotable de cultura. Pero en realidad, Cataluña les importa una mierda.

Han convertido los restos del proceso golpista en una vergonzosa timba. En un delirante reparto de cuotas de poder y en una búsqueda malsana de la manera que más eficazmente pueda prolongar la tensión y el enfrentamiento.
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Podemos y el separatismo. Por Carmen Álvarez

“… un elemento tan distorsionador como el independentismo en estos momentos puede ser un buen aliado para la consecución de su único fin:  conquistar el poder”.

 

A lo largo de estos años, Podemos ha pasado de ser el centro de atención del panorama político español para más tarde ser considerado un partido más dentro del arco parlamentario  y, actualmente, ser una formación en declive. Pero no olvidemos que fue un dolor de cabeza para  buena parte de la sociedad española, que asistió aterrorizada a su meteórico ascenso. No era para menos, en las primeras elecciones generales del 20 de diciembre consiguió, con un casi impecable vestido socialdemócrata  y antes de fagocitar a Izquierda Unida, la friolera de sesenta y nueve escaños y la amenaza del Frente Popular planeó sobre nuestras cabezas hasta el último momento.

Llegada la campaña para las segundas elecciones y habiendo engullido literalmente a la formación de Garzón -ese muchacho que fue dibujado con aspecto de buen seminarista pero que dice ser comunista hasta la médula- Podemos agudizó todavía más su discurso socialdemócrata sin rubor alguno. Pero cualquiera que haya seguido la trayectoria de su líder está ya advertido de que Iglesias no tiene absolutamente ningún problema en disfrazarse de lagarterana si con eso consigue su objetivo. Lo que él mismo llamó “jugar con nuevas identidades que puedan abrir el campo”. Leer más “Podemos y el separatismo. Por Carmen Álvarez”

¿Catalán yo? Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

Esta panda de subvencionados dementes, porque no tienen otro nombre, celebró además un aquelarre que fue bautizado como “I encuentro de municipios moralmente excluidos de la constitución española”.

 

Me reprochan algunos un “anticatalanismo enfermizo”, advirtiéndome escandalizados que eso supone una renuncia a mis raíces más profundas. Yo siempre he preferido decir que soy anti independentista furioso, sin matices. Ahora bien, no puedo dejar de admitir que la lluvia, no ya fina, sino torrencial, que procede de mi tierra y que consiste de manera abrumadora en un papanatismo supremacista fuera de toda razón histórica, está llevándome a identificar con cada día mayor frecuencia separatismo con catalanismo. Y es que no me veo capaz de definir qué demonios es el catalanismo como ideología política, más allá de una convicción pedante e irritante de superioridad moral. Les pongo un ejemplo, largo pero creo que interesante: es la traducción de una mínima parte de los estatutos de la Asociación de Municipios para la Independencia, que agrupa a unos centenares de ayuntamientos catalanes. En concreto de su exposición de motivos. O de vómitos, podríamos decir cambiando apenas unas letras de sitio. Es repugnante. Palpen el odio, el rencor, la mentira, la envidia apenas camuflada de desdén. Y eso lo firman “los tíos de la vara”, ya saben, los que van a toque de pito y de talonario a apoyar a los procesados a las puertas de los tribunales. Leer más “¿Catalán yo? Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu”