Anosognosia. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

Del gr. νόσος nósos ‘enfermedad’ y γνῶσις gnôsis ‘conocimiento’.
f. Psiquiatr. Enfermedad que consiste en no tener conciencia del mal notorio que se padece.
 
En serio, cuando uno cree que ya está curado de espantos el proceso separatista catalán provee siempre de nuevos elementos para la sorpresa. Dalí aportó al surrealismo el llamado método paranoico-crítico, que consiste en la mezcla de imágenes creadas al azar con otras que le son obsesivas (frase que por supuesto no es mía). Parece que la idea arraigó y muchos años después ha brotado con inusitada fuerza, como si un golpe de tramuntana, viento que afirman que enloquece a quienes lo sufren de forma continuada, hubiese asolado las mentes de miles y miles de catalanes.
Leer más “Anosognosia. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu”

Hay que estar unidos. Por Emmanuel M. Alcocer @Filomat_

“Hay que decirles mil cosas a los nacionalistas, no a «los catalanes», y hay que decirle al Gobierno que actúe, que acabe con estas lacras y a todos los no nacionalistas que no están solos. Pero si algo no hay que decirles es que sí, que son diferentes, que se vayan o que estamos hartos de ellos. Hay que estar unidos”.

Hay un mal que aqueja a los muy patriotas, a los patriotas carboneros, y es caer en el maniqueísmo. Es, en definitiva, hacerle el juego al enemigo. Muchos de los que salen en defensa de España, de su historia y de su Idea –así, con mayúscula– tienden a estar presos de las mismas manías confusas y oscuras que sus contrarios. Ya se sabe, contraria sunt circa eadem.

Los nacionalistas, esos expertos en la sinécdoque, identifican el ser catalán (o vasco, o gallego, o lo que sea) con ser nacionalista. Hablan en nombre del pueblo de Cataluña (o de Euskadi, o Galiza o donde se tercie), sea lo que sea eso. El que no es nacionalista no es catalán, como bien dijo Carmen Forcadell, la actual presidenta del Parlamento catalán en su día. Así, con este segregacionismo nada propio de posturas de izquierda y sí de derecha –pocas cosas más derechistas y rancias que el nacionalismo–, los nacionalistas, como si de podemitas se trataran, van «haciendo pueblo» y van haciendo país. Van dividiendo familias, van dividiendo sociedades y rompiendo una nación centenaria.

Leer más “Hay que estar unidos. Por Emmanuel M. Alcocer @Filomat_”

Catalanes sin claveles. Por Carmen Álvarez

Mucho se habla estos días de la mayoría silenciosa y no con poco reproche. Es muy humano aquello de decir a los demás lo que tienen que hacer y cómo han de comportarse en situaciones que nos son ajenas. Desde que empecé a escribir hace un año sobre el “tema catalán” reivindicando que no era un asunto catalán sino español, varios amigos ya cansados de “los catalanes” me dijeron que ellos -todos: nacionalistas y no nacionalistas- eran responsables de su suerte y que era mejor y más práctico acceder a la independencia, asumiendo el coste económico que esto tendría durante un tiempo. Sus argumentos: han tenido cuarenta años para votar otras opciones, han callado y callan ante los excesos del nacionalismo.

No dejan de tener parte de razón en algunas cosas, pero se cae en una gran injusticia si hacemos de esas razones este absoluto: han tenido todas las oportunidades. Esto no es cierto. Los catalanes no nacionalistas no han tenido las mismas posibilidades, ni mucho menos, que han tenido los catalanes nacionalistas. Pongo algunos ejemplos.
Leer más “Catalanes sin claveles. Por Carmen Álvarez”

La espada y el pulso catalanista. Por Iván Vélez @IvanVelez72

Empujado por la velocidad con la que se desarrolla la convulsa actualidad política de España, y respondiendo a la amable invitación de Carmen Álvarez Vela, me dispongo a juntar unas letras centradas en los hechos que tienen a Barcelona como escenario y a España, en su totalidad, como afectada. La casualidad ha querido que, tras la llamada telefónica, haya pasado por delante del Congreso de los Diputados justo cuando se producía la escena recogida en la foto. Al pie de las escaleras enmarcadas por los leones de bronce, animal históricamente identificado con España, un grupo de diputados españoles integrados en diferentes partidos, posaban, graves, ante un pelotón de fotógrafos, cámaras y algún que otro curioso que coreaba los habituales tópicos en relación con la democracia.
Leer más “La espada y el pulso catalanista. Por Iván Vélez @IvanVelez72”

No a la impunidad. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

“No a la impunidad. Empecemos a recordarlo antes de que sea tarde y los enjuagues entre partidos lo sepulten todo bajo toneladas de “diálogo”.”

El referéndum del uno de octubre va a ser un fiasco. Eso lo sabemos todos. Nosotros y ellos. Todo quedará en la cara que ponga Puigdemont al final de la jornada: más triunfalismo y más victimismo, a partes iguales. Pero no se podrá votar en toda Cataluña, no hay las mínimas garantías democráticas (la propia Generalidad se ha ocupado de triturarlas descartando una participación mínima, desnivelando descaradamente la balanza de la propaganda, etc.), a quince días vista no se sabe dónde estarán los colegios electorales, los ciudadanos no han recibido las citaciones para formar las mesas… No, no habrá un referéndum digno de tal nombre; tan solo una performance de desobediencia y frustración. Aun así, eso no será, parafraseando a Churchill, “el final, ni siquiera el principio del fin, pero quizá sea el final del principio”.

Luego habrá que hacer política, sí. Pero también habrá que actuar, y mucho, contra los autores de este inmenso desaguisado cuyas consecuencias últimas, igual que las de un ciclón tropical o un tsunami, tardarán tiempo en poderse evaluar con precisión. Leer más “No a la impunidad. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu”

La burguesía catalana y la revolución. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

Ese ente mitológico llamado alta burguesía catalana nunca le ha hecho ascos a un buen golpe de estado. De hecho, ha respaldado e incluso financiado todos los que en España pueden recordarse con tal de, una vez disipado el humo de los disturbios y cumplidos los engorrosos trámites de enterrar a los muertos, poder volver a sus mansiones (discretas, eh, nada que ver con la ostentación cinegética de esos madrileños) con nuevos privilegios económicos, mayor proteccionismo y nuevas oportunidades de negocio.

En general, esos golpes sirvieron para restablecer el orden social tan caro a esa clase tan enormemente pagada de sí misma, cuyo apoyo a los mismos siempre era pese a todo vergonzante, como temiendo mancharse las manos con esos espadones que, en última instancia, tenían que acudir a poner orden en el caos y a salvar sus vidas y haciendas ante las amenazas anarquistas, socialistas o comunistas. Leer más “La burguesía catalana y la revolución. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu”

Ley, justicia, fuerza y política. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

Estas son las cuatro grandes palabras que van a marcar, están marcando ya, el curso y el desenlace del problema catalán. Las tres primeras forman un bloque inseparable, mientras que la cuarta va a resultar absolutamente necesaria cuando el desarrollo de las tres primeras llegue a su fin.

La ley. Estamos ante la curiosa situación de que un parlamento regional está dictando leyes y publicándolas en su boletín oficial. Vamos a pasar por alto en este momento, aunque no es baladí, que estas leyes se aprueban mediante el escandaloso atropello a la oposición que supone presentarlas alterando el orden del día a última hora, contra los dictámenes de los letrados de la cámara, dando apenas una hora para presentar enmiendas, eludiendo el informe del consejo de garantías estatutarias y rebasando de forma palmaria los límites, amplios por otra parte, de sus competencias legislativas. Hay por tanto dos poderes legislativos enfrentados, uno de los cuales legisla contra el otro.
Leer más “Ley, justicia, fuerza y política. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu”