Se avecina tormenta. Por Bea Fanjul @bea_fanjul

“Si ya nos esperaba un futuro desolador con los nacionalistas, imagínense lo que puede ser con un gobierno español sometido al yugo nacionalista”.

Se avecina tormenta. Siento  como el cielo oscurece y se tiñe de un gris oscuro, ese color que tanto caracteriza al País Vasco. Una tormenta cargada de cinismo, engaño y desafío.

La hoja de ruta marcada por los nacionalistas nos lleva nuevamente al pasado, volvemos al Plan Ibarretxe y a su afán por quebrar nuestra tierra, que nada nos importa a los vascos. Una reforma del Estatuto, es la última genialidad de las 2 fuerzas mayoritarias en el País Vasco (PNV – EHBILDU).

El nuevo estatuto nos divide en Ciudadanos Vascos vs Nacionales, por supuesto, con distintos derechos y deberes, no pretenderán que los vascos de primera jueguen en la misma liga que los de segunda, y por vasco de primera me refiero a los que se sienten únicamente vascos, sin saber que ser vasco te hace doblemente español. Para que nos entendamos, me recuerda mucho a los tiempos duros, cuando te señalaban por pensar diferente, la diferencia es que antes lo hacían con plomo y ahora lo harán con un “carné de identidad”. Todo ello acompañado de un referéndum, porque no nos olvidemos que su fin justifica los medios, y su última parada es la independencia.

Esta reforma del estatuto también contempla dejar exento cualquier mecanismo constitucional de intervención, por ejemplo, el artículo 155. En resumidas cuentas, el PNV y sus socios filoetarras pretender hacer del País Vasco una tierra sin ley: ciudadanos encasillados en categorías y decidiendo por los demás que nuestro futuro es la independencia.

En su hoja de ruta también está el acercamiento de los presos de ETA, el disfraz a una amnistía encubierta, con pulsera o sin ella. En lo que llevamos de gobierno, dos han sido los presos acercados al País Vasco, nada que objetar cuando se hace bajo los requisitos de la Ley. Pero lo que no puede ni debe darse es el acercamiento masivo de todos los presos, sin exigencias, sin contemplaciones, sin arrepentimiento  y menos aún, sin tener en cuenta a las víctimas. Víctimas que muchas veces han sido injustamente instrumentalizadas, haciendo de su lucha una defensa férrea en el gobierno y un azote en la oposición.

Pero hagamos memoria, 20 de Junio de 1995, cinco meses después del asesinato de Gregorio Ordoñez el Grupo Vasco (PNV) hacía una proposición de Ley a Grupos Parlamentarios del Congreso, donde instaba a que los candidatos a las alcaldías y concejalías fuesen residentes del municipio al que presentaban sus candidaturas, así que no solo recogieron nueces, se aprovecharon del miedo, las lágrimas y la solidaridad de una sociedad asfixiada de dolor. Quizá unos pidan tenerlos cerca, pero otros se hubiesen conformado con tenerlos vivos.

Su empeño en fracturar y enfrentar a la sociedad ya no tiene límites. Pero qué podemos esperar de una tierra en la que se vitorean a asesinos no arrepentidos alzándoles cómo héroes, o de asumir como pelea de bar una agresión cargada de odio, y todo ello con el beneplácito de las instituciones.

Si ya nos esperaba un futuro desolador con los nacionalistas, imagínense lo que puede ser con un gobierno español sometido al yugo nacionalista.

Pero ¿qué podemos esperar de Moncloa que más que el Gobierno de España parece la república independiente de IKEA, montando y desmontando a su antojo lo que con tanto sacrificio hemos construido los españoles? ¿Soberanía Nacional? Fuera ¿Dignidad? Ninguna. ¿Transparencia? Ni está ni se la espera.

La fuerza de la convicción. Entrevista a Bea Fanjul (@bea_fanjul) en Ataraxia Magazine.

Bea Fanjul entró en política, como dice ella, a trote entre el colegio y la universidad, donde estudió ADE. Fue Secretaria General de Nuevas Generaciones de Vizcaya, y en 2017 fue elegida Secretaria General de NNGG del País Vasco. Desde luego no es un político al uso. De hecho llama la atención por su sinceridad, por su claridad de ideas y por su contundencia. Cualidades a las que, por desgracia, nos hemos desacostumbrado. Con su voz fina y tranquila, sin alterarse lo más mínimo, Bea habla y se le entiende todo. Después de conversar con ella queda la sensación de que no todo está perdido.

Hoy,  día 17 de marzo, Beatriz Fanjul es candidata del Partido Popular por Vizcaya. A pesar de su juventud, Bea aporta experiencia en el ámbito privado, conocimiento, ideas, ilusión, “sensación de vértigo” y mucho respeto por la actividad política. Me consta que no da este salto para labrarse un futuro propio, sino para trabajar por España, su pasión, y para que el País Vasco recupere las libertades perdidas.

“Seremos libres cuando podamos hablar sin complejos; seremos libres cuando pueda elegir mi educación y mi futuro; seremos libres cuando pueda caminar por las calles con mi bandera; seremos libres cuando nos respeten”.

Lee entrevista completa en Ataraxia Magazine:

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