La diáspora II, las causas. Texto de Eugenio Narbaiza @eugenionarbaiza

La semana pasada, iniciamos una serie capitular dedicada a la Diáspora Vasca causada por la existencia de la banda terrorista ETA y a la hegemonía del nacionalismo en el poder desde que se instaurara la democracia en España. Esta diáspora tenía dos causas o motivos fundamentales, el económico, dado que la banda asesina utilizó al empresariado vasco y a los profesionales como método de su financiación, estableciendo el conocido como impuesto revolucionario y el político, haciendo que aquellas personas que no tuvieran un sentimiento nacionalista vasco, sintieran un miedo escénico y a su vez fueran objeto de una muerte social que les obligara a abandonar la comunidad autónoma vasca como residencia habitual.

Alrededor del fallecimiento del general Franco, unos pocos años antes e inmediatamente después, en el País Vasco, numerosos empresarios, pequeños, grandes y profesionales de cualquier sector que tuvieran un claro éxito profesional, comenzaron a recibir peticiones de dinero de la banda terrorista, mediante lo que posteriormente se conocería como impuesto revolucionario. Estas peticiones, venían acompañadas de distintos actos de coacción personal, como llamadas telefónicas a horas intempestivas, cartas amenazantes que se dirigían al domicilio personal y determinados mensajes enviados de manera personal hacia el empresario o profesional, que en muchos de los casos, le hacían pagar la cantidad solicitada o marcharse del día a la noche del País Vasco hacia otro destino, sin que nadie tuviera conocimiento del mismo, salvo la familia muy directa.

Estas amenazas recibidas por los empresarios para lograr la financiación de la banda terrorista Eta y de sus aledaños, estaban bien calculadas por el entorno etarra, puesto que en muchas ocasiones, gracias a sus informantes, conocían perfectamente cual era la economía del extorsionado en cuestión, hasta el punto en el que se dieron casos en los que cuando el empresario decidía pagar, para lo cual solía acudir a determinados lugares del sur de Francia, se encontraba con que los etarras, tenían copias casi al día de sus extractos bancarios, razón por la que no podían llegar a regatear la cantidad solicitada .Para quien no pagaba o se negara abiertamente a hacerlo, le esperaba un grado de coacciones, que iba subiendo lenta pero constantemente, en donde se alternaban las llamadas telefónicas en donde se le amenazaba con asesinarle o secuestrarle a él o a algún miembro de su familia, o con causar daños materiales en la empresa. Se dieron también casos, en los que le colocaban al extorsionado, gatos muertos en las puertas de su casa o pequeños ataúdes para advertirle de lo que le podía pasar. En este sentido, el caso más significativo fue el del directivo de una empresa de máquinas de coser, quien después de ser secuestrado, apareció asesinado en el Alto de Azcárate en Guipúzcoa, con evidentes signos de haber sido torturado, teniendo en cuenta que apareció parte de su cuerpo atado a una bolsa de plástico, llena de sus propios excrementos. A partir de ese momento, fueron muchos los empresarios y profesionales que abandonaron cualquier signo de ostentación en sus vidas en el País Vasco, cambiando sus flamantes Dodge Dart y Peugeot, coches de lujo de la época, por vehículos utilitarios que no dieran lugar a llamar la atención, para posteriormente, marcharse de su pueblo y de su tierra vasca, hacia otros lugares de España, bien trasladando su empresa o bien abandonándola a su suerte.

En cuanto a la diáspora política se refiere, tanto el nacionalismo como el entorno etarra, desde antes del inicio de la democracia, hicieron que aquellas personas que no fueran cercanas o simpatizantes a su ideología, se sintieran marginados y que de una u otra manera, sufrieran una muerte social, hasta el punto que por razones de higiene mental y de convivencia familiar, decidían marcharse a vivir fuera con todo lo que ello suponía. Yo mismo vi sufrir una circunstancia de estas a mi padre, quien por razones profesionales, residía fuera de nuestro pueblo de origen, pero con la particularidad que regresábamos al mismo tanto en Navidades como en otras fechas significativas-En unas navidades, nada más llegar al pueblo, mi padre acudió a un homenaje al gobernador militar de la provincia, invitado por compañeros de las milicias universitarias. Al día siguiente, yo apenas tenía 12 años, íbamos por una calle del pueblo mi padre y yo. En ese momento, se acercó una persona que conocíamos de toda la vida y recriminándole su asistencia a la cena, le aconsejó a mi padre marcharse del pueblo y no regresar jamás, puesto que de lo contrario, podría saltar por los aires con su coche tanto él como toda la familia. Al poco tiempo, mi padre vendió todas sus posesiones en el pueblo y jamás regresamos de vacaciones al mismo.

Habría que analizar cuál era el sentimiento de estos empresarios o profesionales que recibían las amenazas de ETA y su entorno, pero como ya hemos advertido al principio, estos artículos son de carácter capitular, razón por la que lo haremos en profundidad, la semana que viene.

 

 

HACIA LA REPÚBLICA DE LOS HIJOS CÉLEBRES. Texto de @Senor_Fernandez Una vitriólica digresión de la actualidad

     Así que pasan quince años…

     Un Enrique Iglesias otoñal, en plena madurez melódica, con más poso en la voz por los amigos traidores, después del trágico desenlace del asunto Kournikova-Bratvaa, se reconcilia con Santander brindando un recital de regusto inolvidable. Ana Patricia lo patrocina desde su exilio en Cornualles. A los coros, las trillizas de oro: las hermosas hijas de Miguel Bosé, adquiridas bajo la etiqueta “pack de varones de raza caucásica”, mudado el sexo en cuanto fueron conscientes del carácter luciferino y eternamente contemporáneo de su padre inorgánico. Leer más “HACIA LA REPÚBLICA DE LOS HIJOS CÉLEBRES. Texto de @Senor_Fernandez Una vitriólica digresión de la actualidad”

NO ME RESIGNO

Mi blog se llama “No me resigno”. No es un título bonito, lo sé, pero es toda una declaración de intenciones. Quizá más que una intención es una realidad. No puedo resignarme a lo que no considero justo, a la sinrazón, a la manipulación, al yalohemosintentadotodo. Soy de las que pienso que habrá que intentar otra cosa. A la edad que tengo he aceptado que no siempre se gana, ni mucho menos. Pero sí he aprendido que toda batalla no dada está perdida de antemano. También creo que para estar en paz con uno mismo es necesario saber que has luchado y que para el que ha batallado es más fácil aceptar una derrota que para aquél que le ha quedado todo por hacer.

Reflexiono todo esto pensando en España. En Cataluña. Estamos a punto de perder una parte tan importante y esencial de la nación como lo puede ser Galicia, Andalucía, Valencia o Extremadura y estamos pasivos. Recuerdo cuando se celebró en Reino Unido el referéndum -legal- sobre la independencia de Escocia, cómo muchas personas de relevancia de la vida social del país se pronunciaron y dieron la cara por la unidad. Aquí estamos todos anestesiados. Me consta que muchos deportistas y artistas no hablan por no perder patrocinadores que, a su vez, no quieren ver comprometidas sus ventas. Mejor el silencio y mirar para otro lado. Triste nación la nuestra. Existe indignación, sí. Pero es una indignación desorganizada frente a un nacionalismo que, pese a sus luchas internas, se mueve como una apisonadora por una autopista.

Ése y no otro es nuestro problema: falta de organización, de acción conjunta. Digo nuestro, porque Cataluña es tan problema mío, madrileña, como de cualquier barcelonés o tarraconense. Y el que crea, fuera de Cataluña, que esto no va con él, no tiene ni idea de las consecuencias que para un país tiene que no se respeten las leyes.

Conozco muchos no nacionalistas catalanes que se enfrentan cada día y dan la cara ante la dictadura separatista. No están todos callados, ni mucho menos. Pero no tienen altavoz. No tienen acceso a los medios de comunicación, aunque esto no es lo peor. Creo que el mayor obstáculo que tienen es que, aún siendo millones, se sienten solos. Solos entre ellos. Sienten que luchan contra un muro de hormigón. Están cansados de resistir y les ha costado un precio muy alto.

Me atrevería a proponer a todas las asociaciones no independentistas que hay en Cataluña, que son muchas, unas grandes y otras pequeñas, que formen un bloque unido de manera urgente. Que coordinen una acción conjunta de manera colectiva y también individual en defensa de los derechos de estos ciudadanos. Por supuesto que no les llamarán de las televisiones catalanas ni de las radios, ni de la prensa, pero actualmente existen herramientas como internet con todas las redes sociales a su alcance que les permitirán acceder donde antes era imposible.

La unión hace la fuerza.

 

 

Consideraciones médicas y bioéticas sobre la esterilización de una joven autista. Texto del @Senor_Fernandez

   “Elia, la niña autista a la que extirparán el útero para que no enloquezca cada mes con la regla”.

   Con este aterciopelado titular, que tomo prestado por su elocuencia insuperable, presentaba El Español, recientemente, la noticia de que un juzgado de primera instancia de Tarrasa había autorizado la esterilización de una joven autista. Tal solicitud fue presentada por su madre con el objeto de evitar el exagerado sufrimiento menstrual que padecía su hija como consecuencia de algunas características conductuales propias de la enfermedad, singularmente exacerbadas en su caso. Una sentencia pionera, se dice. En España, lo es. Y una ocasión propicia para la controversia jurídica, filosófica, médica, bioética, etc. La sentencia da lugar, por ejemplo, a múltiples consideraciones sobre su trasfondo moral, el modo en que se han tutelado los derechos individuales de la principal afectada y quién es el verdadero beneficiario de la misma. Debates propios de otro contexto, profundidad y extensión. Sobre los aspectos médicos y bioéticos, sin embargo, por concernirme más, puedo atreverme a enunciar aquí algunas de mis dudas y objeciones. Leer más “Consideraciones médicas y bioéticas sobre la esterilización de una joven autista. Texto del @Senor_Fernandez”