LA VERDAD SOBRE SOR ANGELINA (O EL DESCONOCIDO CASO DE LAS FALSIFICACIONES DE SIJENA). Por Josep Danon @DanonJosep

Según el Digesto (Lex III), el error común hace Ley, lo que, traducido a palabras más mundanas, significa que una mentira si es repetida por todo el mundo acaba convirtiéndose en verdad comúnmente aceptada.

En mi artículo (1) del pasado 17 de diciembre en el que explicaba los pormenores del litigio referentes a las obras de arte del Real Monasterio de Sijena, afirmé que Sor Angelina, Priora del Monasterio, firmó, con ocasión de su traslado a Valldoreix junto con otras cuatro monjas, los contratos privados mediante los que tanto la Generalitat como el MNAC adquirieron la propiedad de los bienes objeto de la disputa judicial.
Esta es la conclusión que parecía extraerse de la lectura de los Fundamentos Jurídicos de la sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca que pude consultar, y en la que simplemente se hace un breve resumen del contenido de la sentencia recurrida, dictada en este caso por el Juzgado de Primera instancia número 1 de Huesca.

Sin embargo, esa conclusión es errónea, fundamentalmente por la revelación de un dato irrefutable que ha llegado a mi conocimiento en el transcurso de estos últimos días: Sor Angelina (Angelita, en realidad) murió el 26 de junio de 1974. Por consiguiente, es imposible que hubiera podido firmar ninguno de los contratos privados de compraventa, suscritos en los años 1983, 1992, y 1994.
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La violencia de la extrema izquierda. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

Un hombre ha muerto en Zaragoza agredido por varias personas que, tras derribarle de un golpe en la cabeza con una barra de hierro, por la espalda, una vez tendido en el suelo se ensañaron golpeándole y pateándole. Tras unas horas en coma, la víctima falleció.

El fallecido, el asesinado más bien, de unos sesenta años de edad, lucía unos tirantes con la bandera española y había sido legionario.

Sus agresores, o al menos el que ha sido identificado como presunto autor material del golpe con la barra, es un joven que ya tiene antecedentes por haber dejado tetrapléjico a un policía municipal de Barcelona en el transcurso de los enfrentamientos subsiguientes al desalojo de unos inmuebles ocupados ilegalmente (me perdonarán, pero me niego a utilizar el término okupa porque legitima lo que no es más que un acto ilegal). Leer más “La violencia de la extrema izquierda. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu”

SOR ANGELINA, VALLDOREIX Y EL ENREDO DE SIJENA. Por Josep Danon @DanonJosep

 

En la convulsa segunda mitad del año 1936, tras el estallido de la Guerra Civil,  se produjo una poderosa y sangrienta reacción anti clerical que condujo al saqueo, destrucción y/o quema sistemáticos de iglesias,  conventos, y de cualquier elemento que tuviera relación con el culto católico, o con la veneración o reproducción de  sus símbolos.

En ese marco, el vigitano Josep Gudiol i Ricart, Arquitecto, Historiador y mecenas, se plantea la tarea de intentar salvar de la acción  de las milicias anarquistas  el patrimonio histórico cultural del Monasterio de Sijena,  sede de la rama femenina de la Orden de San Juan de Jerusalem desde el año 1188, librándolo de su presunta destrucción.

La tarea se lleva a cabo con la colaboración de las monjas del Monasterio, del alcalde y en general de los ciudadanos de Villanueva de Sijena, pequeña localidad situada a 65 kilómetros de la ciudad de Huesca, y, en principio, se gestó mediante un acuerdo de mero depósito de bienes, sin entrega documentada de la tradición  de su completo dominio. Leer más “SOR ANGELINA, VALLDOREIX Y EL ENREDO DE SIJENA. Por Josep Danon @DanonJosep”

Defender lo obvio. Por Antonio Jaumandreu @Ajaumandreu

“Nos presentan el idioma español como un arma de opresión, de colonización, como un instrumento de disolución de las identidades regionales en lugar de como un formidable medio de comunicación de ámbito global”.

Se presentaba hoy, recogiendo firmas en plena Puerta del Sol, un movimiento para mí nuevo llamado “Hablamos español”, o si lo prefieren hispanohablantes. Es como mínimo chocante ver qué principios se sienten algunos obligados a defender en la España democrática del siglo XXI. Y más chocante aún resulta que no lo hagamos los demás, más allá de echar nuestra firma de apoyo en un impreso. Porque lo que defiende esta gente es algo tan extravagante como que en España pueda utilizarse el español. Sí, tal como suena.

Eso nos da una idea cabal de hasta qué extremos hemos llegado en el papanatismo que nos lleva a considerar respetable, legítima y aceptable cualquier reivindicación que venga de uno de los nacionalismos que padecemos. Y además, no lo olvidemos, aguantando pese a las constantes cesiones que se acuse al estado de no respetar el hecho diferencial, de intentar ahogar las otras lenguas de España, y hasta de genocidio cultural. Utilizar el español en España… Es una frase tan absurda que basta con sustituir español por francés o italiano y España por Francia o Italia para darse cuenta. Y sin embargo, hemos llegado hasta aquí a base de cesiones inconcebibles, lesionando los derechos de millones de ciudadanos y pisoteando, de paso, el más elemental sentido común.

Una anécdota sin mayor trascendencia. Cuando yo me estrenaba como abogado en Barcelona, la rotulación informativa de los juzgados estaba en español y en catalán. Quizá no al principio, que uno ya ni peina canas, pero pronto, con motivo de un lavado de cara a las vetustas instalaciones, todo pasó a estar en ambos idiomas. Perfecto. Hace unos pocos años se inauguró la flamante Ciudad de la Justicia de Barcelona, trasladándose al magno complejo todos los juzgados de la capital catalana. Todo nuevo, imponente… y ni un solo rótulo en español. Permítanme dejar por un momento de lado la legalidad de esa decisión: piensen tan solo en una sola razón, en una sola ventaja para el ciudadano que pueda aportar la exclusión del español en la rotulación. Ninguna, evidentemente.

Otra: hace también unos cuantos años, juzgado de lo social, asunto que se cierra en el último momento, ya dentro de la sala, con un acuerdo que ha de plasmarse en secretaría. Todos los intervinientes, tanto partes como letrados, nos habíamos expresado en todo momento en español. La demanda se presentó en ese idioma también. Pero para nuestra sorpresa el funcionario, con evidentes dificultades, se empeña en redactarlo todo en catalán. A la vista de que no le resulta fácil los letrados acabamos por sugerirle que lo haga en español, idioma que en definitiva hemos empleado todos a lo largo de todo el procedimiento. Y el hombre, con cara de resignación, nos dice que su juzgado ha sido elegido como “juzgado piloto” para tramitarlo absolutamente todo en catalán.

Y otra, esta en Galicia: asisto en La Coruña a un acto de conciliación laboral por cuenta de una empresa de Barcelona. En el momento de entrar en la oficina a firmarla reparo en que el acta está redactada solo en gallego. Indico al letrado conciliador que mi cliente radica en Barcelona y que, dado que se trata de un formulario estándar, me hagan por favor un ejemplar en español. Me dicen que no existen modelos en español.

Debemos ser el único país en el mundo que ha conseguido convertir en un inconveniente lo que es una ventaja inmensa: disponer, en un territorio con varias lenguas, de un idioma común. Bien, no es exacto: no hemos convertido eso en un problema, sino que nos hemos creído que lo es, nos hemos dejado engañar por aquellos para los que sí lo es. ¿Y por qué lo es para ellos? Porque un idioma común une, acerca, aproxima, comunica. Y quienes desde siempre han tenido el objetivo confesado u oculto, explícito o implícito, de separarse de España han de crear necesariamente desunión, distancia, incomunicación, desconocimiento mutuo. En una palabra, romper vínculos. Y no hay vínculo más estrecho en una sociedad que el idioma común. Hay sociedades que no lo tienen, por supuesto, no en vano los independentistas ponen como ejemplo recurrente a la modélica Suiza. Cierto, pero créanme: ya quisiera Suiza tener un idioma común. Es una comparación absurda: Suiza no lo ha tenido jamás, nació sin tenerlo.

Nos presentan el idioma español como un arma de opresión, de colonización, como un instrumento de disolución de las identidades regionales en lugar de como un formidable medio de comunicación de ámbito global. Y sin cesar ni un instante de esgrimir ese escandaloso victimismo que les hace pasar por oprimidos cuando son ellos los que expulsan al español de la vida pública y de la administración, premian como un mérito en ocasiones determinante en las oposiciones el dominio del idioma local (lo cual evidentemente deja fuera a los ciudadanos del resto de España) y en los casos más extremos llegan a sancionar económicamente por no rotular en ese idioma local. Por no hablar del establecimiento de servicios de “normalización lingüística”, terminología excluyente que implica considerar anormal el uso de la lengua común. Que unos padres no puedan decidir que sus hijos se escolaricen en español en cualquier lugar del territorio español es, lisa y llanamente, un insulto a la inteligencia. Que un ciudadano español no pueda presentarse a oposiciones en cualquier punto de España es una flagrante discriminación. Que se exija a los medios y administraciones el uso de la versión local de los topónimos con expresa exclusión de su versión española, mientras a la inversa se traducen sin contemplaciones es ya una provocación humillante. Y que se impongan multas por no utilizar la lengua regional es sencillamente intolerable. No hay ni una sola razón de interés general que sostenga esas medidas. Ni una sola.

Todas las razones, por mucho que se vistan de protección de lenguas amenazadas, son de índole política, para la elaboración o exacerbación de una identidad diferenciada que solo beneficia a los intereses de los partidos nacionalistas. Unas lenguas tan amenazadas que pasan por el mejor momento de su historia, con medios de comunicación públicos que ni contemplan el español en su programación. Pero el victimismo sigue imperturbable, básicamente porque algunos lo siguen comprando presos de no se sabe qué mala conciencia. Esta gente de la Puerta del Sol, en definitiva, aparte de defender los derechos colectivos de todos los españoles, pelea por algo por lo que no debería ser necesario luchar, que es por el sentido común. Ese que tantas veces nuestros políticos han vendido a nuestros peores enemigos a cambio de un plato de votos. Así que no les dejemos solos, que va siendo hora de decir basta.


Entrevista a Kino Navarro en Actuall @Kino_Navarro

“Lo que no se puede es imponer. Y eso lo llevo viviendo desde que el más inútil de los presidentes llegó al Gobierno, Zapatero. No sólo reabrió heridas sino que ha hecho que muchos jovenes en la actualidad sean unos pobres ignorantes.”

“No puedo estar representado por aquellos que dicen defender su orientación sexual con fines partidistas y sectario.”

https://www.actuall.com/entrevista/familia/kino-navarro-homosexual-y-critico-con-el-lobby-lgtbi-son-comisarios-politicos-del-socialismo/

La diáspora II, las causas. Texto de Eugenio Narbaiza @eugenionarbaiza

La semana pasada, iniciamos una serie capitular dedicada a la Diáspora Vasca causada por la existencia de la banda terrorista ETA y a la hegemonía del nacionalismo en el poder desde que se instaurara la democracia en España. Esta diáspora tenía dos causas o motivos fundamentales, el económico, dado que la banda asesina utilizó al empresariado vasco y a los profesionales como método de su financiación, estableciendo el conocido como impuesto revolucionario y el político, haciendo que aquellas personas que no tuvieran un sentimiento nacionalista vasco, sintieran un miedo escénico y a su vez fueran objeto de una muerte social que les obligara a abandonar la comunidad autónoma vasca como residencia habitual.

Alrededor del fallecimiento del general Franco, unos pocos años antes e inmediatamente después, en el País Vasco, numerosos empresarios, pequeños, grandes y profesionales de cualquier sector que tuvieran un claro éxito profesional, comenzaron a recibir peticiones de dinero de la banda terrorista, mediante lo que posteriormente se conocería como impuesto revolucionario. Estas peticiones, venían acompañadas de distintos actos de coacción personal, como llamadas telefónicas a horas intempestivas, cartas amenazantes que se dirigían al domicilio personal y determinados mensajes enviados de manera personal hacia el empresario o profesional, que en muchos de los casos, le hacían pagar la cantidad solicitada o marcharse del día a la noche del País Vasco hacia otro destino, sin que nadie tuviera conocimiento del mismo, salvo la familia muy directa.

Estas amenazas recibidas por los empresarios para lograr la financiación de la banda terrorista Eta y de sus aledaños, estaban bien calculadas por el entorno etarra, puesto que en muchas ocasiones, gracias a sus informantes, conocían perfectamente cual era la economía del extorsionado en cuestión, hasta el punto en el que se dieron casos en los que cuando el empresario decidía pagar, para lo cual solía acudir a determinados lugares del sur de Francia, se encontraba con que los etarras, tenían copias casi al día de sus extractos bancarios, razón por la que no podían llegar a regatear la cantidad solicitada .Para quien no pagaba o se negara abiertamente a hacerlo, le esperaba un grado de coacciones, que iba subiendo lenta pero constantemente, en donde se alternaban las llamadas telefónicas en donde se le amenazaba con asesinarle o secuestrarle a él o a algún miembro de su familia, o con causar daños materiales en la empresa. Se dieron también casos, en los que le colocaban al extorsionado, gatos muertos en las puertas de su casa o pequeños ataúdes para advertirle de lo que le podía pasar. En este sentido, el caso más significativo fue el del directivo de una empresa de máquinas de coser, quien después de ser secuestrado, apareció asesinado en el Alto de Azcárate en Guipúzcoa, con evidentes signos de haber sido torturado, teniendo en cuenta que apareció parte de su cuerpo atado a una bolsa de plástico, llena de sus propios excrementos. A partir de ese momento, fueron muchos los empresarios y profesionales que abandonaron cualquier signo de ostentación en sus vidas en el País Vasco, cambiando sus flamantes Dodge Dart y Peugeot, coches de lujo de la época, por vehículos utilitarios que no dieran lugar a llamar la atención, para posteriormente, marcharse de su pueblo y de su tierra vasca, hacia otros lugares de España, bien trasladando su empresa o bien abandonándola a su suerte.

En cuanto a la diáspora política se refiere, tanto el nacionalismo como el entorno etarra, desde antes del inicio de la democracia, hicieron que aquellas personas que no fueran cercanas o simpatizantes a su ideología, se sintieran marginados y que de una u otra manera, sufrieran una muerte social, hasta el punto que por razones de higiene mental y de convivencia familiar, decidían marcharse a vivir fuera con todo lo que ello suponía. Yo mismo vi sufrir una circunstancia de estas a mi padre, quien por razones profesionales, residía fuera de nuestro pueblo de origen, pero con la particularidad que regresábamos al mismo tanto en Navidades como en otras fechas significativas-En unas navidades, nada más llegar al pueblo, mi padre acudió a un homenaje al gobernador militar de la provincia, invitado por compañeros de las milicias universitarias. Al día siguiente, yo apenas tenía 12 años, íbamos por una calle del pueblo mi padre y yo. En ese momento, se acercó una persona que conocíamos de toda la vida y recriminándole su asistencia a la cena, le aconsejó a mi padre marcharse del pueblo y no regresar jamás, puesto que de lo contrario, podría saltar por los aires con su coche tanto él como toda la familia. Al poco tiempo, mi padre vendió todas sus posesiones en el pueblo y jamás regresamos de vacaciones al mismo.

Habría que analizar cuál era el sentimiento de estos empresarios o profesionales que recibían las amenazas de ETA y su entorno, pero como ya hemos advertido al principio, estos artículos son de carácter capitular, razón por la que lo haremos en profundidad, la semana que viene.

 

 

HACIA LA REPÚBLICA DE LOS HIJOS CÉLEBRES. Texto de @Senor_Fernandez Una vitriólica digresión de la actualidad

     Así que pasan quince años…

     Un Enrique Iglesias otoñal, en plena madurez melódica, con más poso en la voz por los amigos traidores, después del trágico desenlace del asunto Kournikova-Bratvaa, se reconcilia con Santander brindando un recital de regusto inolvidable. Ana Patricia lo patrocina desde su exilio en Cornualles. A los coros, las trillizas de oro: las hermosas hijas de Miguel Bosé, adquiridas bajo la etiqueta “pack de varones de raza caucásica”, mudado el sexo en cuanto fueron conscientes del carácter luciferino y eternamente contemporáneo de su padre inorgánico. Leer más “HACIA LA REPÚBLICA DE LOS HIJOS CÉLEBRES. Texto de @Senor_Fernandez Una vitriólica digresión de la actualidad”