Película: NOSOTROS EN LA NOCHE – REDFORD Y FONDA. Por @opicar

“Our souls at night” título original de la película, y que como casi siempre me gusta más que el que se le ha endosado en España, es un regalo que ante todo habla de ternura y esperanza.

Película, que no serie, producida por Netflix, protagonizada por un Robert Redford de 81 años y una Jane Fonda de 79 años. A partir de aquí  todo lo que voy a comentar a continuación debería  ser innecesario, solo esos dos nombres tendrían que ser razón suficiente para dedicar dos horas escasas de vuestro tiempo a ver esta pequeña joya.

Mi recomendación es que la veáis en V.O. subtitulada para poder disfrutar al máximo de las  interpretaciones de dos mitos vivientes. El guión es una pequeña historia de amor en la vejez, que nos muestra que nunca es demasiado tarde para que busquemos todos y cada uno de nosotros parcelas de felicidad que nos hagan sentir vivos.

La historia comienza cuando la Fonda, vecina de Redford en la película, y ambos viudos, le propone a este dormir juntos con la sola intención de mitigar la enorme soledad que siente por las noches, y hasta aquí puedo leer, el resto lo deberéis descubrir por vosotros mismos.

La cinta es un continuo ejercicio de ternura, y tiene un ritmo de narración pausado que es coherente con la edad de los protagonistas. A mi parecer estamos ante una película que es cualquier cosa menos triste, bien al contrario es ante todo una historia cargada de positividad.

Resulta emocionante como los dos, y a sus edades, son capaces de transmitir sensualidad, la química entre ellos es pura magia, y ambos vuelven a demostrar su elegancia cuando se ponen ante una cámara, algo tan cotidiano como es el hecho de acostarse en una cama ellos lo convierten en un ejercicio de buen gusto ante el que solo cabe caer rendido.

Más allá de la historia de amor, el espectador se va a encontrar con elementos de reflexión dignos de ser considerados; se nos habla de cómo cambia o evoluciona con el paso del tiempo ese sentimiento que llamamos amor; se pone negro sobre blanco el egoísmo congénito de esos seres que adoramos por el simple hecho de ser nuestros hijos, y de las renuncias que estamos dispuestos a hacer por ellos, sin olvidarnos del acento que la película pone en la soledad, la soledad en que viven algunas  personas mayores sin que a casi nadie importe.

A destacar la bonita relación de Redford con el nieto de la Fonda, las pequeñas historias de un perra y un viejo tren eléctrico están cargadas de sensibilidad y nos obligan también a reflexionar sobre la infancia, en tiempos que a pesar de lo que pudiera parecer no son fáciles para ser un niño.

“Our souls at night” título original de la película, y que como casi siempre me gusta más que el que se le ha endosado en España, es un regalo que ante todo habla de  ternura y esperanza.

Y es que si llega un aciago día en que nuestra capacidad para la ternura ha desaparecido y la esperanza es una desconocida, ese día tan solo seremos ya muertos en vida.

Autor: carmenalvarezvela

Abrí este blog para hablar de España y conforme ha pasado el tiempo, algunos amigos mucho más cualificados que yo colaboran para expresar nuestra común preocupación por los males que nos aquejan como nación. Otros participan escribiendo sobre música, cine, literatura, historia ... Debería cambiar el nombre del blog, "No me resigno", como mínimo por "No nos resignamos", ya veremos. Mi amigo Emmanuel M. Alcocer me dijo una vez que el peor error es el error de perderlo todo por no haber hecho nada. Pues ahí estamos, intentando hacer algo.

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